Tres días después, el 4 de agosto de 1944, la Gestapo descubrió el escondite conocido como "La Casa de Atrás" y detuvo a los ocho ocupantes del lugar. Todos fueron deportados a campos de concentración. Solo Otto Frank, el padre de Ana, sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial.

Un mensaje íntimo para "Kitty"

Como en casi todas las páginas de su diario, la joven de 15 años dirigió su última carta a "Kitty", la amiga imaginaria a quien confiaba sus pensamientos, miedos y esperanzas.

En ese texto, Ana reflexionó sobre su personalidad y confesó que sentía que muy pocas personas conocían quién era realmente.

"¿Verdad que nadie conoce el lado bonito de Ana, y que por eso a muchos no les caigo bien?", escribió.

También expresó el temor de que quienes la rodeaban nunca llegaran a descubrir su verdadera forma de ser.

"Tengo mucho miedo de que todos los que me conocen tal y como siempre soy descubran que tengo otro lado, un lado mejor y más bonito."

El diario que sobrevivió al horror

Ana comenzó a escribir su diario el 12 de junio de 1942, cuando cumplió 13 años y recibió el cuaderno como regalo de cumpleaños.

Durante más de dos años relató la vida cotidiana en el escondite donde permanecían ocultos para evitar la persecución del régimen nazi, reflejando sus sueños, sus dudas, sus primeros amores y el miedo permanente a ser descubiertos.

Aquellas páginas terminaron convirtiéndose en uno de los testimonios más importantes sobre el Holocausto y la persecución sufrida por millones de judíos durante la Segunda Guerra Mundial.

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