Durante la ceremonia, el referente de la Iglesia riojana destacó la importancia histórica, espiritual y social de quienes fueron reconocidos por su compromiso con los más humildes y la defensa de la fe.
Braida señaló que este nuevo aniversario representa una oportunidad para reflexionar sobre los valores que guiaron la vida de los beatos y reafirmar el compromiso con una sociedad más justa, solidaria y comprometida con el bien común.
Las actividades reunieron a autoridades, representantes de la Iglesia, organizaciones sociales y fieles de distintos puntos de la provincia, quienes participaron de los homenajes realizados en memoria de Angelelli, Longueville, Murias y Pedernera, figuras que forman parte de la historia y la identidad de La Rioja.
En este contexto, el obispo remarcó la necesidad de transmitir el legado de los Mártires Riojanos a las nuevas generaciones, resaltando que su testimonio continúa siendo una fuente de inspiración para la comunidad riojana y para la Iglesia.
La conmemoración por los 50 años de su martirio volvió a convertirse en un espacio de encuentro, reflexión y memoria, donde la figura de los beatos fue recordada como un símbolo de compromiso, esperanza y servicio al prójimo.
