¿Pensabas que con los abrigos y el frío el dengue se esfumaba? ¡Error! El comportamiento del mosquito cambió por completo y hoy la batalla contra esta enfermedad no entiende de estaciones.

Cada 26 de agosto se conmemora el Día Internacional contra el Dengue para recordarnos una realidad contundente: según la OMS, miles de millones de personas viven en zonas de riesgo y las infecciones globales se cuentan por cientos de millones cada año.

El enemigo silencioso: huevos a prueba de todo
Aunque parezca que los mosquitos desaparecen cuando bajan las temperaturas, la realidad es mucho más sigilosa. Como explica el especialista en infectología Dr. Rodolfo Lujan Agrello, los huevos del Aedes aegypti tienen una capacidad de resistencia brutal. Pueden aguantar meses intactos adheridos a las paredes de cualquier recipiente que acumule agua, esperando pacientemente a que suba la temperatura y vuelva la humedad para eclosionar con toda la fuerza.

A esto se le suma combo explosivo: el cambio climático, el aumento de las temperaturas promedio, las lluvias impredecibles y el movimiento constante de viajeros que transportan el virus de un lugar a otro. ¿El resultado? Brotes más intensos y extendidos que hace una década.

Activar antes de llegar tarde
Esperar a que llegue el verano para limpiar el patio o vaciar los cacharros es una jugada arriesgada. Los especialistas lo dejan clarísimo: la clave es adelantarse al mosquito. Dar vuelta baldes, limpiar canaletas, cepillar bebederos y mantener los espacios libres de agua estancada son acciones súper sencillas que marcan un antes y un después. ¡No esperes a ver mosquitos para actuar!

Ojota con los síntomas y cero automedicación
Si de repente arrancas con fiebre alta, dolor fuerte de cabeza, malestar detrás de los ojos, dolores musculares o erupciones en la piel, ¡ojo avizor! Lo primero que tenés que hacer es ir al médico y nunca automedicarte con ibuprofeno o aspirina, ya que podés complicar el cuadro de forma innecesaria.

La hidratación y el control médico temprano salvan vidas, especialmente en personas mayores, embarazadas o quienes ya tuvieron dengue antes.

[Información de R24 La Rioja.]