La tradición más nuestra volvió a latir con todo. A pesar del frío, cientos de fieles se sumaron a la 108° peregrinación de San Francisco Solano hacia Las Padercitas, renovando una de las devociones más profundas y sentidas de la provincia.
La imagen misionera dejó el templo céntrico para abrir camino entre las calles de la ciudad, acompañada por una marea de peregrinos que no quisieron perderse este clásico de la fe riojana. El momento cumbre llegó poco antes de las 11 de la mañana, cuando se produjo el esperado Tinkunaco frente a la histórica casa de la familia Vera Vallejo: el emotivo encuentro con el Niño Jesús Alcalde, un ritual que año tras año nos conecta con la paz, la unión y la reconciliación.

Para cerrar una jornada inolvidable cargada de esperanza, la comunidad franciscana, el obispo Braida y todo el pueblo riojano compartieron la Santa Misa en la iglesia de Las Padercitas a partir de las 11:15, coronando una verdadera fiesta de la espiritualidad local.
[Información de R24 La Rioja.]
