La ceremonia incluyó un responso solemne y el traslado de los restos hacia su lugar de descanso definitivo, en una jornada marcada por el recogimiento, la memoria y el reconocimiento a quienes forman parte de la historia riojana.

El homenaje se desarrolló como parte de la agenda oficial organizada para recordar los 50 años del martirio de Monseñor Enrique Angelelli y los Mártires Riojanos, reafirmando el compromiso de preservar la memoria de quienes dejaron una profunda huella en la provincia.

Familiares, representantes de la Iglesia y referentes vinculados a la conmemoración acompañaron el acto, destacando la importancia de mantener vivo el legado y la identidad que representan estos acontecimientos para La Rioja.

La inhumación del matrimonio Goyochea-Moreno se convirtió en uno de los momentos más significativos de la jornada conmemorativa, en un encuentro donde el recuerdo, la fe y el respeto volvieron a unir a la comunidad riojana para rendir homenaje a su historia.