Aprobación en mínimos históricos

Los sondeos más recientes ubican a Trump con niveles de respaldo cercanos a un tercio del electorado, una cifra que lo convierte en uno de los presidentes más impopulares de un segundo mandato en la historia moderna de Estados Unidos.

Entre los principales estudios se destacan:

CNN: 34% de aprobación.
AP-NORC: 33%.
Universidad Quinnipiac: 32%, el registro más bajo para Trump en esa encuesta.

Según comparaciones históricas, solo Richard Nixon, en los días previos a su renuncia por el escándalo Watergate, registraba niveles inferiores de apoyo en una etapa similar de su presidencia.

La economía y la guerra afectan su imagen

El desgaste del mandatario se explica, según las encuestas, por varios factores:

El aumento del precio de los combustibles.
La guerra en Irán, que cuenta con un amplio rechazo de la opinión pública.
La pérdida de apoyo en temas donde históricamente era fuerte, como la economía y la inmigración.

Los sondeos muestran que la desaprobación supera a la aprobación en prácticamente todas las áreas de gestión.

Trump rechaza los resultados

Fiel a su estilo, el presidente desestimó los estudios de opinión y aseguró que las encuestas son falsas.

En sus redes sociales afirmó:

"MIS VERDADERAS CIFRAS EN LAS ENCUESTAS SON LAS MÁS ALTAS QUE HAN SIDO JAMÁS".

Incluso llegó a citar sondeos elaborados por su propio equipo y aseguró, sin presentar evidencia pública, que su aprobación alcanza entre el 59% y el 65%.

Los republicanos, en alerta

Aunque Trump mantiene un fuerte respaldo dentro del movimiento MAGA, varios dirigentes republicanos observan con preocupación el escenario de cara a las elecciones legislativas.

El temor es que una baja participación del electorado conservador, combinada con una mayor movilización demócrata, termine costándole al partido el control del Congreso.

¿Puede cambiar el panorama?

Especialistas coinciden en que el contexto político estadounidense es muy diferente al de décadas anteriores.

La fuerte polarización y el diseño de muchos distritos electorales hacen que existan menos competencias realmente disputadas, lo que podría limitar el impacto de una eventual "ola azul" demócrata.

Aun así, algunos analistas advierten que un nivel de aprobación cercano al 30% ya no implica únicamente perder a los votantes independientes, sino también a parte de la propia coalición oficialista.

Un presidente que no suele cambiar de rumbo

Pese a las malas cifras, pocos esperan un giro en la estrategia presidencial.

Trump ha demostrado durante años que prefiere sostener su discurso y su agenda antes que moderar posiciones para recuperar apoyo. Su influencia dentro del Partido Republicano y el respaldo de su base política continúan siendo sus principales fortalezas.

Mientras las encuestas reflejan un escenario complejo, el mandatario apuesta a mantener el control de su espacio y llegar fortalecido a las próximas elecciones, convencido de que los sondeos no reflejan el verdadero estado de la opinión pública.