La familia expresó su reconocimiento a todas las personas e instituciones que los acompañaron en este difícil momento. Entre ellas mencionaron al personal del Hospital Enrique Vera Barros, al INCUCAI, CUCAILaR, los sacerdotes Pablo Delgado, Fabián Tanquía, Miguel La Civita e Ítalo Ochoa, al obispo Dante Braida, a la Clínica ERI y al abogado que los representa legalmente.
En la carta, describieron a Ilda como una joven "perseverante, inquieta y con un enorme espíritu solidario", recordando el legado humano que dejó entre quienes la conocieron.
Los padres también aclararon que no buscan alimentar especulaciones ni instalar una versión sobre lo ocurrido. Su único objetivo, afirmaron, es que la investigación judicial permita conocer toda la verdad.
"No estamos disputando un relato o una versión. Simplemente exigimos la verdad de lo sucedido", expresaron en el comunicado.
Asimismo, remarcaron que la ausencia de su hija dejó una herida imposible de reparar para toda la familia y sostuvieron que solo el esclarecimiento de los hechos podrá brindarles algo de paz.
"Ilda no volverá a entrar por la puerta de nuestra casa", señalaron con profundo pesar.
Otro de los aspectos destacados del mensaje fue la decisión de respetar la voluntad que Ilda había manifestado en vida de donar sus órganos, un gesto que sus padres definieron como una muestra más de la solidaridad que la caracterizaba.
Finalmente, Horacio Goyochea y Mabel Lastra solicitaron a la comunidad actuar con prudencia y respeto mientras avanza la investigación judicial, evitando difundir versiones sin sustento.
La carta concluye con un mensaje claro y contundente:
"Solo exigimos saber la verdad; la que nos dará la paz interior y reparará la memoria de nuestra querida hija".
