Según relataron sus familiares, Juana había sido contactada a través de Facebook por una persona que le ofreció un empleo en un balneario de la zona de Punta Mogotes. Como parte del supuesto proceso de selección, le solicitaron una fotografía para gestionar un carnet y le indicaron que debía presentarse en un lugar identificado como "Balneario Punta Mogotes Cero", un sitio que, según la investigación, no existe.

Al perder contacto con la joven, su familia radicó una denuncia por averiguación de paradero. Horas más tarde, al ingresar a su cuenta de Facebook, encontraron la última conversación mantenida con quien la había citado, lo que permitió reconstruir parte de su recorrido.

La búsqueda llevó a los familiares hasta una playa del sector sur de la ciudad, donde finalmente fue encontrado el cuerpo de la joven. De acuerdo con la información policial, la víctima estaba envuelta en una frazada, con las manos y los pies atados, detrás de una casilla utilizada por serenos del balneario.

En el marco de la investigación, la Policía identificó y demoró a dos hombres de 26 y 27 años, quienes se desempeñaban como serenos en el lugar. Según el informe oficial, ambos presentaban lesiones e intentaron escapar cuando llegaron los familiares de la víctima, siendo posteriormente localizados ocultos entre árboles a pocos metros de la escena.

Durante los peritajes, los investigadores también secuestraron distintos elementos de interés para la causa. Entre ellos, un tambor metálico con restos de una incineración, hallado cerca del lugar donde apareció el cuerpo, que será sometido a análisis por parte de la Policía Científica.

La causa fue caratulada como homicidio y quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 7 de Mar del Plata, encabezada por el fiscal Carlos Russo, quien continúa con las diligencias para esclarecer el crimen y determinar la responsabilidad de los demorados.