Mientras algunos insisten en que "hay que dar vuelta la página", en Punta de los Llanos prefieren leerla completa. Este domingo, desde las 15, la Ermita El Pastor, sobre la Ruta Nacional 38, fue escenario del acto central en homenaje al beato y mártir monseñor Enrique Angelelli, asesinado en ese mismo lugar en 1976.
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La ceremonia reunió a vecinos, fieles, autoridades y organizaciones en una jornada cargada de emoción, oración y expresiones culturales que mantienen vivo el legado de un hombre que eligió caminar junto a los más humildes cuando eso tenía un costo demasiado alto.

Cada año, este encuentro no solo recuerda a Angelelli, sino que también renueva el compromiso con los valores que marcaron su vida: la justicia, la dignidad humana, la solidaridad y una Iglesia con los pies en la tierra.

Punta de los Llanos vuelve a convertirse en mucho más que un punto sobre la Ruta 38. Es un lugar donde la memoria sigue dando pelea, donde el silencio no ganó y donde el legado de Angelelli continúa interpelando a una sociedad que todavía tiene cuentas pendientes con su propia historia.
