Un sueldo de 30 millones de euros al año
De acuerdo con la información difundida por el medio inglés, Infantino habría percibido un salario cercano a los 30 millones de euros anuales (unos 34,3 millones de dólares), además de bonificaciones vinculadas a su gestión.
Actualmente, el dirigente suizo recibe alrededor de 3 millones de euros por año, por lo que la aprobación del proyecto habría significado un incremento de aproximadamente diez veces respecto de su remuneración actual.
Qué proponía FIFA Forward Enterprise
El proyecto contemplaba la creación de una sociedad comercial encargada de administrar algunos de los activos más importantes de la FIFA.
Entre ellos se incluían:
Los derechos de televisión.
Los contratos de patrocinio.
La venta de entradas.
Las licencias comerciales.
La organización de los principales torneos internacionales, incluido el Mundial.
El objetivo era permitir el ingreso de capitales privados mediante la venta de una participación en esa nueva empresa.
El rechazo de UEFA y Concacaf
La propuesta generó una fuerte resistencia dentro del fútbol internacional.
La UEFA manifestó públicamente su rechazo e incluso advirtió que las selecciones europeas podrían abandonar las competiciones organizadas por la FIFA si la iniciativa prosperaba.
A esa postura también se sumó la Concacaf, que expresó su desacuerdo con la creación de la nueva sociedad y con la posibilidad de incorporar inversores privados al negocio del organismo.
Ante ese escenario, la FIFA decidió retirar el proyecto.
Infantino, bajo presión
La caída de la iniciativa dejó debilitada la posición política de Gianni Infantino dentro de la FIFA.
Según distintos reportes de la prensa europea, dirigentes de la UEFA ya comenzaron a analizar posibles alternativas para disputar la conducción del organismo en el futuro.
Entre los nombres que aparecen como eventuales candidatos figuran Nasser Al-Khelaifi, presidente del Paris Saint-Germain; Salman bin Ibrahim Al Khalifa, titular de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC); y Victor Montagliani, presidente de la Concacaf.
Aunque el proyecto quedó descartado por el momento, el debate sobre el futuro modelo comercial de la FIFA continúa abierto y promete seguir generando tensión entre las principales confederaciones del fútbol mundial.
