La crisis de las memorias continúa golpeando al sector tecnológico y, según Samsung Electronics, todavía está lejos de terminar. Durante la presentación de sus resultados financieros del segundo trimestre, la empresa surcoreana aseguró que la oferta de chips de memoria seguirá siendo insuficiente para cubrir la demanda mundial y que la situación podría incluso agravarse en los próximos años.
El principal motivo detrás de este escenario es el crecimiento acelerado de la inteligencia artificial, que está impulsando una demanda sin precedentes de memorias de alto rendimiento para servidores, centros de datos y plataformas especializadas en IA.
La inteligencia artificial absorbe gran parte de la producción
Samsung explicó que actualmente los fabricantes priorizan la producción de memorias destinadas a servidores de inteligencia artificial, ya que este segmento ofrece una demanda mucho mayor y contratos de largo plazo.
Como consecuencia, la fabricación de memorias utilizadas en productos de consumo masivo, como computadoras, notebooks, teléfonos celulares, consolas y unidades SSD, quedó relegada, provocando una oferta cada vez más limitada.
Según la compañía, el procesamiento de modelos de inteligencia artificial requiere cantidades enormes de memoria RAM y almacenamiento de alta velocidad, lo que obliga a destinar gran parte de la capacidad de producción a este mercado.
Construir nuevas fábricas lleva varios años
Uno de los principales problemas es que aumentar la producción no es un proceso inmediato.
Samsung recordó que la construcción de una nueva planta de fabricación de semiconductores puede demorar más de tres años entre el inicio de las obras y el comienzo de la producción comercial.
Por este motivo, incluso con nuevas inversiones en marcha, la empresa considera que no habrá un incremento significativo en la oferta antes de 2028.
Además, la compañía señaló que la demanda insatisfecha de este año probablemente se trasladará a 2027, aumentando aún más la presión sobre la cadena de suministro.
Acuerdos exclusivos para garantizar el suministro
Frente a este escenario, Samsung confirmó que está firmando contratos de suministro de varios años con grandes clientes tecnológicos.
Estos acuerdos permiten asegurar la entrega de memorias durante largos períodos, aunque también generan una consecuencia directa: las empresas que no cuentan con contratos a largo plazo deberán esperar más tiempo para acceder a los componentes.
La estrategia busca brindar estabilidad a los grandes operadores de infraestructura para inteligencia artificial, que necesitan garantizar el funcionamiento continuo de sus centros de datos.
Los precios podrían seguir aumentando
La continuidad de la crisis podría impactar nuevamente en los precios de numerosos productos tecnológicos.
Entre los dispositivos que podrían verse afectados se encuentran:
Computadoras de escritorio y notebooks.
Memorias RAM para actualización de equipos.
Unidades SSD.
Teléfonos inteligentes.
Consolas de videojuegos.
Tarjetas gráficas y otros componentes de hardware.
Los analistas estiman que, mientras la demanda de infraestructura para inteligencia artificial siga creciendo a este ritmo, los costos de fabricación continuarán elevados y los consumidores seguirán enfrentando precios superiores a los habituales.
Samsung considera que esta situación representa uno de los mayores desafíos que ha enfrentado la industria de los semiconductores y anticipa que la normalización del mercado todavía llevará varios años.
Información de R24 La Rioja.
