Cómo ocurrió el accidente

El hecho ocurrió en mayo de 2016, cuando el pasajero perdió el equilibrio dentro del colectivo y golpeó violentamente su brazo izquierdo contra uno de los asientos.

Tras el accidente fue asistido en el Hospital San Roque, donde le diagnosticaron una luxación de hombro. Con el paso del tiempo, la lesión dejó secuelas permanentes.

Las secuelas que acreditó la pericia

Durante el juicio intervino un perito traumatólogo que constató que el joven continúa padeciendo:

Dolor crónico.
Pérdida de fuerza.
Inestabilidad en el hombro izquierdo.
Limitación importante para mover el brazo.

El especialista concluyó que las secuelas fueron consecuencia directa del accidente y que afectan tanto su actividad laboral como deportiva y tareas cotidianas.

El hecho ocurrió en una línea del colectivo 388 de la empresa TALP. (Foto: Transporte y energía)
El hecho ocurrió en una línea del colectivo 388 de la empresa TALP. (Foto: Transporte y energía)

La empresa cuestionó el informe, pero la Justicia lo rechazó

La empresa de transporte y la aseguradora apelaron la sentencia al sostener que la pericia médica se realizó ocho años después del hecho y que no existían pruebas suficientes para vincular las lesiones con la caída.

Sin embargo, la Cámara desestimó esos argumentos y consideró que el informe pericial era sólido. Además, cuestionó que la defensa hubiera reiterado las mismas objeciones sin aportar nuevos elementos que permitieran desacreditar las conclusiones médicas.

También deberá cubrir el tratamiento psicológico

La pericia psicológica determinó que el accidente le provocó un cuadro de angustia persistente que afecta su estado de ánimo y sus relaciones personales.

El informe recomendó un tratamiento psicológico de al menos seis meses, costo que también quedó incluido dentro de la indemnización.

Cómo quedó la indemnización

Si bien la Cámara confirmó la responsabilidad de la empresa, modificó parcialmente el monto de la condena:

$10.700.000 por incapacidad física y tratamiento psicológico (reducido desde los $18.500.000 fijados inicialmente).
$6.000.000 por daño moral.
Se mantuvieron además los gastos médicos reconocidos y el cálculo de los intereses.

Con esta decisión, la Justicia dejó firme la responsabilidad de la empresa de transporte por el accidente y estableció una indemnización total de $16.700.000, más los intereses correspondientes.